En 1924 don Rafael Lamamié
de Clairac adquiere para su hijo don Leopoldo el hierro y
la cuarta parte en que se divide tras la muerte de don Luis
Gamero Cívico, la ganadería que éste
había adquirido a don Fernando Parladé. En 1992,
don Antonio Peláez Lamamié de Clairac, vende
exclusivamente los derechos del hierro a don Domingo Hernández
y éste le agrega las reses de su ganadería que
pertenecían a doña Amelia Pérez-Tabernero
y don Domingo Ortega, con sementales de Garcigrande, procedencia
de don Juan Pedro Domecq.