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Viernes, 8 de julio de 2005
Novillada con picadores |
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Seis
novillos de Yerbabuena |
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| 1º |
Nº46,
Equivocado, castaño, 467, 3/02
Muy
noble, pero se vino un poco abajo al final de
la faena. Aplausos. |
| 2º |
Nº
3, Caireles, castaño, 465, 11/01
Mejor
por el pitón derecho. Sacó bondad,
pero tendió a quedarse un poquito corto
por su poca codicia. |
| 3º |
Nº
41, Dolomita, castaño, 460, 11/01
Noble,
encastado y manso. |
| 4º |
Nº
17, Solero, colorado, 481, 12/01
Noble,
manso un tanto soso. Aguantó muchos pases. |
| 5º |
Nº
18, Furtivo, negro, 491, 11/01
Pronto,
noble y codicioso. Ovación. |
| 6º |
Nº
10, Herrero, negro bragado, 507, 11/01
Mejor
por el derecho cuando iba hacia las tablas. |
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Pinchazo
y estocada
Silencio
Siete
pinchazos, media y descabello
Silencio.
Dos avisos. |
| Picadores |
Luis
Antonio Vallejo "Pimpi"
e Israel de Pedro |
| Banderilleros |
Roberto
Ortega, Julián Maestro
y Fco. Javier Cabas. |
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Pinchazo
hondo y diez descabellos
Silencio.
Aviso.
Pinchazo
sin muleta y estocada
Vuelta.
Aviso. |
| Picadores |
Pepe
Aguado y Juan gautier |
| Banderilleros |
Miguel
A. Fernández Ayuso,
Jesús Salas y José
A. Palomo |
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Pinchazo,
estocada y descabello
Vuelta
Pinchazo
y estocada
Silencio |
| Picadores |
Antonio
Otero y Juan Carlos Sánchez |
| Banderilleros |
Ángel
Otero, José Otero y
Miguel A. Sierra. |
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Buena novillada de Ortega Cano
Curro Reyes |
Rafael Ayuso y Román
Marcos “El Pela” dan una vuelta al ruedo cada
uno en la segunda novillada nocturna. El encierro de Yerbabuena,
propiedad de Ortega Cano, tuvo virtudes para propiciar un
triunfo mayor de los toreros.
Ortega Cano, torero, está
criando toros -por lo que se ha visto en las dos novilladas
de Las Ventas- para que disfruten sus compañeros
de profesión o, como en la noche de hoy, quienes
aspiran a serlo. Al gran torero que fue Ortega Cano los
animales le salen nobles y colaboradores, como si quisieran
que les cortaran las orejas sin pedir por ellas un precio
mucho más allá que una labor compuestita bien
rematada con la espada. Ortega Cano, pues, envía
novillos de sus dos encastes –Jandilla y Pedrajas-
para que los toreros se harten de torear, se sientan a gusto
y triunfen por todo lo alto. Esta noche no pudo ser.
Rafael Ayuso después
de entrar a matar sin muleta |
Curro Reyes parece dotado
para el toreo con el capote. Lo maneja con soltura y en
cuanto los novillos –propios o los de los compañeros-
se descuidan, les pega media docena de verónicas
con buen aire. Con la muleta se le advierten sutiles intenciones,
casi más la idea que la realización, pero
algo tiene en la cabeza, aparte de unos nervios y un atenazamiento
que le impide materializar lo que piensa. En ocasiones traza
bien los lances, mejor siempre el natural, pero parece que
carece de un plan, que sus faenas no tienen propósito
alguno. Le falta algo de madurez, mucha confianza y tirarse
al carretón miles de veces para aprender a cruzar,
porque si no lo hace, lo que no ha pasado de voltereta,
puede que en futuro se convierta en sustos mayores.
Rafael Ayuso sonríe
mucho en la plaza y se encuentra casi siempre activo. Ejecuta
quites variados y, hasta que llega el último tercio,
parece uno de esos toreros que puede con todo. Luego, muleta
en mano, se emplea con encomiable esfuerzo para engatusar
al público sin haber llegado en esta corrida a conseguirlo
porque a su toreo le sobraron pases y le faltó alma.
Se le notó más con el quinto, un novillo sensacional
(sobre todo por el pitón derecho) con el que peleó
mecánico, frío y destemplado. Se tiró
a matar sin muleta y salió volando por los aires
con buena fortuna; no sufrió daños. Confundió
una inconsciencia con un acto torero: torería es
cuajar los toros dando el medio pecho, cruzándose,
citando con la muleta delante y rematando bien atrás.
La disculpa ha de hallarse en su juventud y en los deseos
locos de agradar. Dio una vuelta al ruedo con una notable
cojera que no fue nada comparado con lo que le podía
haber pasado.
"El Pela"
recibiendo al tercero |
A Román Marcos, lo
mismo que lo llaman “El Pela”, apodo de su casa,
lo podían llamar “El Polvorilla” y así
la gente se haría una rápida idea de lo que
iba a tener delante cuando lo vieran anunciado en los carteles.
Todo nervio, “El Pela” se comunica con el público
con un diálogo fluido: él gesticula, casi
hierve, y el público aplaude o hasta corea su nombre
como el que anima a un equipo de balompié: "El
Peeeeeela: Bieeeeen". Con un novillo pastueño,
su primero, anduvo revoltoso sin concretar con el toreo
fundamental todo lo que su lenguaje gestual y la reacción
de la hinchada daba a entender. Mató a la segunda,
se pidió la oreja, pero el presidente, firme, no
la concedió. El sexto le planteó dificultades
para las que su tauromaquia aún no tiene solución
y terminó su labor, nervioso y excitado, sin el triunfo
que con ahínco había buscado.
Juan Pelegrín
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| Picadores |
Juan Carlos
Sánchez fue aplaudido por un tercio medido al
sexto. |
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| Banderilleros |
Muchos buenos
pares se han visto esta noche. Se desmonteraron los
dos hermanos Otero, Ángel y José, Miguel
Ángel Fernández Ayuso y Jesús Salas,
que también lo hizo en la pasada nocturna. Julian
Maestro también destacó sin saludar. Roberto
Ortega dio buenos capotazos para colocar en el segundo
tercio al primer novillo. |
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