Oreja para "El Cid" en
la Beneficencia
"El Cid" |
Manuel Jesús
“El Cid” corta una oreja del quinto toro en
la Corrida de la beneficencia. Los toros de Samuel, mansos,
no dieron un gran juego. Abellán y Cortés,
voluntariosos, no pudieron oír ovación alguna.
Su Majestad Don Juan Carlos I presidió la corrida
acompañado por la Infanta Elena y su esposo.
Cuando un torero anda fino
todos los toros le valen. Toro que le sale, toro que embiste.
Luego, otros iguales o muy parecidos, a sus compañeros
no les valen ni para justificarse. Eso le pasa a “El
Cid”, que atraviesa un momento –que viene ya
del inicio de la temporada pasada- en el que todo lo que
sale por chiqueros le sirve para torear; será que
es un gran torero. Sus bureles, mansos como todos y descompuestitos
en banderillas, obedecieron a la muleta del diestro de Salteras
como hipnotizados por una personalidad que, por fortuna,
sólo destaca en las plazas de toros. En Madrid más,
pues parece que tiene al público un poco como a los
toros, hipnotizado.
Miguel Abellán |
A la afición madrileña,
de abono o de Beneficencia, todo lo que hace este torerazo
le parece de cine, así ejecute el redondo con pureza
y para adentro o el natural aliviadito y citando donde a
otros se les protesta. “El Cid” ha cuajado una
faena compuesta al quinto, con sus momentos buenos, su revolcón
y algunos lances que no justificaban el jaleo. Mató
a la primera y se llevó una oreja con la que el sector
del público que más ha querido y animado al
torero no ha quedado muy contento.
Consiguió lances mejores
en su primero, al que le cuajó derechazos con su
sello pasándose muy cerca los pitones descomunales
del toro. A la hora de coger la mano izquierda –gran
olvidada de hoy- el toro se rajó y la pelea terminó
con un pinchazo y una estocada baja que le privaron de haber
cortado la oreja que vendría después.
Antón Cortés |
Miguel Abellán y Antón
Cortés, como no andan tan seguros, se estrellaron
con los mansos de Samuel, que no tuvieron ni la mitad de
bravura que leña en las astas. Ni de lejos. Abellán
se fajó con mucha voluntad con su lote sin que las
embestidas de los morlacos y las técnicas empleadas
por el torero llegaran a conectar nunca con los tendidos.
Antón Cortés
no vio la forma de meterle mano a las tarascadas de su primero,
otro manso que acudía a la muleta tirando tornillazos
sin control. El sexto terminó huyendo a las tablas,
pero hasta entonces tampoco consiguió el albaceteño
pisar el sitio o torear con la hondura que hace elevar el
tono de las faenas.
La Corrida de la Beneficencia
terminó y con ella el gran atracón taurino
de la capital. Volvemos a los domingos, esos que los abonados
deberían recuperar para acordarse de que en Madrid,
de Marzo a Octubre, hay toros todas las semanas y no sólo
cuando alumbran los potentísimos focos del plus y
del Santo Patrón.
Juan Pelegrín
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| Picadores |
No pasó
nada destacable en la actuación de los toreros
a caballo. |
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| Banderilleros |
Tampoco los
banderilleros tuvieron una actuación muy lucida.
Habrá que destacar el buen uso del capote de
Vicente Yestera y los pares de "Alcalareño". |
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