
Jesús Manuel Cid “El
Cid”: “Es mi sueño hecho realidad”
Tardes y tardes de puertas
grandes, de triunfos rotundos, se le han escurrido a "El
Cid" por los gavilanes de la espada. Menos hoy. El
3 de junio del 2005 pasará a la historia de la Tauromaquia
por ser la fecha en la que un torero sevillano hecho en
Madrid abría –después de muchos intentos
fallidos- la Puerta Grande de Las Ventas. “Es
mi sueño hecho realidad”, comentaba emocionado
un minuto antes de verlo materializado.
Los capitalistas merodean
por el callejón ansiosos de coger en volandas al
torero pero éste, mientras su mozo de espadas le
desprende los machos del vestido, continúa sereno
narrando la corrida: ”He dado una gran tarde de
toros, he estado muy firme y seguro, siempre muy en torero,
entrando a quites con mis compañeros y queriendo
ser, que es lo más importante”.
La tarde, repleta de detalles,
podría haber culminado con un éxito aún
mayor de no haber errado en el quinto con la espada. “La
corrida ha sido entretenida y bonita (para mí más
que para ellos) –especifica el de Salteras-,
el público se lo ha pasado muy bien y ha sufrido
conmigo; aunque no he podido redondear en el quinto, el
objetivo está conseguido”.
Las mulillas ya han arrastrado
al sexto toro y, a punto de salir a hombros, "El Cid"
le dedica las últimas impresiones a sus compañeros
de cartel, a quienes quiso dar la enhorabuena “por
haber estado hechos unos tíos. Les ha tocado bailar
con la más fea y se han comportado como unos verdaderos
toreros”.
Durante la corrida también
recordó a otro diestro, a su rival en la comparecencia
anterior, al colombiano Cesar Rincón, a quien le
brindó la faena al quinto “por ser un maestro
hacia el que siento una gran admiración y amistad.
Se lo merece”. Dicho esto, lo arroyan los capitalistas
y El Cid sale en volandas entre aficionados llegados de
los tendidos camino hacia la Puerta Grande.
Luis Miguel Encabo: “Me
voy con la satisfacción del deber cumplido”
El diestro madrileño
era duda hasta hace un par de días para la corrida
de hoy a consecuencia de las lesiones de clavícula
provocadas por una cogida anterior. La confirmación
de hacer el paseíllo infiltrado con el fin de evitar
dolores no se ha convertido en excusa para desinhibirse
de la lidia. Tal y como él mismo opinaba, más
bien, todo lo contrario. “Me voy con la satisfacción
del deber cumplido, a pesar de que no he podido disfrutar
he dado la dimensión que procuro dar siempre: dar
el cien por cien cuando salgo a esta plaza”.
Victorino Martín: “No
ha sido nuestra mejor corrida”
Victorino Martín (hijo)
bajaba presuroso de su localidad camino a la enfermería
para preocuparse por Bolívar. En mitad del camino,
el ganadero explicaba como había visto la corrida:
“Variada, excelentemente presentada pero no de
las mejores corridas que hemos echado aquí”.
La tarde no ha resultado anodina para nadie pero, aun así,
Victorino reconoce que “no ha sido nuestra mejor
corrida. Tenemos que echar – y así lo hemos
hecho otras veces- corridas mejores que ésta.. Siempre
esperas lo máximo pero nunca se sabe. Las cosas son
así”.
Sobre la actuación
de la terna comentaba lo siguiente: “hemos tenido,
quizá, al torero más importante en estos momentos,
que se llama 'El Cid'; a Encabo, que ha hecho un esfuerzo
grandísimo, una heroicidad, después de un
tiempo lesionado; y a Luis Bolívar, un chaval joven
que quiere ser torero y que lo ha demostrado”.
Como ganadero, para Victorino
es un “lujo” tener a "El Cid"
luciendo sus toros ya que “cuando un torero está
en el momento en el que está él, le sirve
casi todo”. El toro que menos les ha gustado
ha sido el cuarto, “aunque Luis Miguel ha estado
muy bien con él”.
Como apoderado de Bolívar, Victorino aseguraba sentirse
orgulloso, “el que quiera que mate una corrida
tan seria como ésta siendo su actuación número
diez. Creo que a Bolívar se le ha juzgado muy duramente,
como a una figura del toreo, lo que también es bonito
porque quiere decir que se espera mucho de él, pero
ha dado la cara y ha hecho un planteamiento muy serio de
su presentación en Madrid. Estoy orgulloso de ser
su apoderado porque ha demostrado que tiene carácter
y que quiere ser torero”.
B. F. Pellicer
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