Domingo, 29 de mayo de 2005
Corrida de toros
18ª de la Feria de San Isidro
 
 
 
Seis toros de
Núñez del Cuvillo
Nº 64, Bejonuco, negro, 10/00, 498
Muy noble, pero se paró pronto.
Nº 123, Faneguero, castaño, 10/00, 529
Noble y flojito, tampoco duró mucho. Palmas.
Nº 85, Flojón, castaño, 7/00, 485
Muy flojo.
Nº 106, Aguilero, colorado, 9/00, 563
Con poca fuerza, pero dulce. Salió suelto del segundo encuentro con el caballo. Palmas.
Nº 108, Campesino, negro mulato, 10/00, 535
Muy manso, pero noble en el último tercio.
Nº 1, Rematador, negro, 9/00, 557
Otro toro dulce que, además, duró algo más que el resto de sus hermanos.

Dos pinchazos y estocada caída
Palmas. Aviso.

Metisaca y estocada desprendida
Saludos. Aviso.

Picadores José Doblado y Josele.
Banderilleros Manuel Peña, David Servonnat y Pablo Delgado.

Estocada
Silencio

Seis pinchazos, estocada
Silencio. Aviso.

Picadores Jesús García y J. M. García "El Patillas"
Banderilleros Raúl Núñez, Juan José Trujillo y Fco. Javier Sánchez

Estocada
Silencio

Cuatro pinchazos
Silencio. Avisos.

Picadores Luciano Briceño "Chano" y Francisco Doblado.
Banderilleros Antonio Briceño, José Luis de los Reyes, Javier Martín

Sólo Castella sale a saludar


Sebastian Castella

La terna al completo se va sin trofeos de la decimo octava corrida de la feria de San Isidro. Se lidiaron seis toros de Núñez del Cuvillo que salieron manejables, justos de fuerza y se acabaron pronto en la muleta. Sebastián Castella saludó desde el tercio a la muerte de su segundo.

Los seis toros de Núñez del Cuvillo hicieron eso que se llama “dejarse torear” y que la mayoría del orbe taurino entiende que es una cualidad buena. Los toreros, por lo general, les dieron pases a todos ellos.

Sebastián Castella, lanzado y con el público a favor, trató de repetir actuaciones pasadas. Al primero le hizo un quite ajustado por chicuelinas con muchos “¡uys!” en los tendidos y luego le dio un par de tandas normalitas con la diestra y una con la zurda cuando la dulce bondad del toro de Núñez del Cuvillo languidecía. Se pegó un arrimón, le tocó los pitones al contrario y la gente, enardecida, le ovacionaba los desplantes. Pincho dos veces antes de enterrar la espada caída. Palmas.


Salvador Vega

Un toro de nobilísima condición salió en cuarto lugar. Castella lo templó con el capote y siguió con la misma receta franela en mano. Templó hasta lo imposible, dejando que viniera de largo o enganchando desde distancias mínimas. Salvo ligeros detalles, Castella estuvo perfecto. Falló el toro, ese toro claro, franco y flojo, que aguantaba bien los dos primeros pases y al tercero le costaba mantenerse en pie. Arrimón al final, con péndulo y circulares, para calentar a la gente, que deseaba con fuerza darle una oreja y lo habría hecho de no mediar el uso deficiente de la espada. El francés, aun sin trofeos, sigue mejorando su cartel. Saludos.

Un astado noble y codicioso le cayó en primer lugar a Salvador Vega. El ímpetú le duró sólo hasta la segunda tanda, pero fue suficente para comprobar que Vega, fino torero, no encuentra la inspiración en la capital. El burel, como sus hermanos, fue perdiendo gas y Salvador Vega no supo remontar. Silencio.

El quinto manseó sin decoro ante los caballos. Huyó de ellos acobardado, buscando sitio libre y tranquilidad. Llegó el último tercio y metió la cara con algunas dudas, pero sin aparente maldad. Salvador Vega no se fio nunca. Silencio.


Miguel Ángel Perera

Miguel Ángel Perera se enfrentó a un ejemplar de Núñez del Cuvillo, el tercero, que no le dio muchas opciones de fiesta. Ante la poca transmisión de la faena, el pacense, sin darse coba, se fue a por la espada de verdad. Silencio.

Con el sexto, que hizo lucirse al picador, sí que se entretuvo más Perera, tanto, que le dieron un aviso antes de entrar a matar. Como al principio de la corrida hizo Castella –ejemplo a seguir de la feria- se ajustó mucho en un quite por chicuelinas. Empezó su faena de muleta pasándose al toro al galope por la espalda antes de ponerse a dar derechazos. Los empalmó primero, para pasar después al redondo, o al natural, que también lo intentó, por unidades. Se echó encima de los pitones cuando el bueno del toro emitió síntomas de agotamiento y terminó con unas bernadinas con las que asustó al respetable. Falló con la espada repetidas veces, pero cuando la montó por primera vez, todo podía pasar. Silencio.

La tarde, en cualquier plaza, habría sido de éxito rotundo y arrollador de los tres espadas. En Las Ventas, hasta en los días festivos, hace falta un poco más para que lleguen los premios. La corrida de Núñez del Cuvillo adoleció de cierta falta de fuerza que dejaba a los toros parados con quince muletazos. A los toreros, a unos más y a otros menos, les faltó dar un paso adelante para demostrar que merecen ser figuras de verdad. Pareció que sólo el matador francés sacó de su lote todo lo que se podía sacar.

Juan Pelegrín

Picadores José Dobaldo fue derribado y permaneció bajo el caballo durante largos segundos. Afortunadamente no pasó del susto. Luciano Briceño "Chano" fue ovacionado después de picar al sexto.  
Banderilleros Juan José Trujillo se desmonteró por sus dos buenos pares al segundo. José Luis de los Reyes también recibió una ovación.


Las Ventas.com esta editado por:
Grupo 3J
Plaza Ciudad de Viena, 6, 3ª planta
28040 Madrid
España

http://www.grupo3j.com



Plaza de Toros de Las Ventas
c/ Alcalá, 237
28028 Madrid
España
Tf: 91 356 22 00