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Jueves, 26 de mayo de 2005
Corrida de toros
Corrida de la Prensa |
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| Dos
toros de Jandilla, uno de Vellosino, un
sobrero de El Torreón, uno de Guadales
y uno de Concha y Sierra. Se devolvió
uno de El Puerto de San Lorenzo. |
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| 1º |
De Jandilla
Nº 115, Soldador, negro, 548, 10/00
Flojo,
escaso de casta, con la cara alta y pocas ganas
de embestir. |
| 2º |
De Vellosino
Nº 20, Betunero, castaño, 626, 5/01
Enorme
y manso. |
| 3º |
Sobrero
de El Torreón
Nº 67, Torquito, negro, 582, 4/00
Noble
y flojo, se quedó cortito al tercer muletazo. |
| 4º |
De Jandilla
Nº 18, Ruidoso, negro mulato, 597, 11/00
Manso,
mal en el caballo y con la cra alta en la muleta,
pero con nobleza y bondad. |
| 5º |
De Guadalest
Nº 43, Lanzallamas, negro, 554, 4/01
Muy
parado. |
| 6º |
De Concha
y Sierra
Nº 41, Fiscal, negro mulato, 587, 1/00
Topón,
huyó de los caballos y salió suelto
después de recibir los castigos. |
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Estocada
tendida
Saludos.
Aviso.
Estocada
baja
Oreja
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| Picadores |
Luis
Miguel Leiro y Luis Manuel
Viloria |
| Banderilleros |
Gustavo
Adolfo García, Miguel
Cubero y david Saugar "Pirri" |
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Dos
pinchazos y estocada desprendida
Silencio
Pinchazo
y media
Silencio |
| Picadores |
Juan
Francisco Peña y Vicente
González |
| Banderilleros |
Luis Miguel Villalpando,
Carlos Ávila y Domingo
Valencia |
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Estocada
Silencio
Dos
pinchazos y estocada
Silencio.
Dos avisos. |
| Picadores |
Luciano
Briceño "Chano"
y Francisco Doblado. |
| Banderilleros |
Antonio
Briceño, José
Luis de los Reyes, Javier
Martín |
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Otra vez César
César Rincón |
César Rincón
cortó una oreja a su segundo toro en una tarde deslucida
en general por la sosería del ganado elegido. Matías
Tejela apunta sin más y Miguel Ángel Perera
en su confirmación de alternativa no recordó
al de hace un año.
Volvió César
a explicar su lección como ya lo hiciera hace ocho
días. Repitamos: distancia, muleta adelantada, temple
y mando. Después, dejar la franela puesta sin echar
a correr y empezar otra vez. Así mientras quede algo
en el toro. Aplicó la receta al cuarto y le sacó
una oreja donde otros, lo hemos visto repetidas veces en
esta feria, se habrían hundido arrastrados por la
mediocridad de sus toros. César Rincón, con
todos sus años y todas sus puertas grandes a cuestas,
supone, parece mentira, un soplo de vivacidad en el escalafón
taurino actual. César, en esta feria, como Sebastián
Castella, ha ido a buscar a los toros, a algunos casi los
ha fabricado y el público, que lo adora, se lo ha
recompensado. Igual lo ha hecho con excesiva largura, pero
quién discute la maestria de un torero que lleva
dentro de su cabeza la tauromaquia eterna.
Miguel Ángel
Perera |
En estas dos tardes tan bonitas
de Las Ventas se ha empeñado en plasmarla en el ruedo
que mejor la entiende. Lo ha hecho para triunfar, que es
la razón de ser del torero y, sospechamos, para legarla
a los jóvenes que la quieran recoger. Uno, francés,
lo ha entendido y se ha quedado en el umbral del éxito
rotundo. Otros no, y ya nadie se acuerda de sus faenas.
Miguel Ángel Perera
vino a confirmar como gran favorito en las quinielas de
los debutantes. Su primer toro en Madrid tenía defectos
evidentes –cara alta, flojera y descaste- que requerían
elevarse por encima de ellos para hacer brillar los quilates
de torería que se llevan dentro. Perera, con timidez,
se envolvió en un trasteo largo que apenas recibió
palmas. Las mereció, y muchas, la soberana estocada
que terminó sin puntilla con la vida del toro.
Matías Tejela |
Con su segundo ilusionó
y decepcionó alternativamente. Daba una tanda buena,
plena de templanza y la siguiente desastrada, con todos
los pases trabados. Una vez se separaba del toro y un minuto
más tarde se echaba encima al hilo del pitón.
Con tanta irregularidad y el enemigo aplomándose
por momentos, la gente no sabía a qué carta
quedarse. Esperó hasta la estocada, pero ésta
no fue tan fulminante como la anterior. Antes siquiera de
intentarla llegó un aviso y mientras el toro doblaba,
otro más, cuando estaban a punto de cumplirse las
dos horas y media de corrida.
Matías Tejela se esforzó
por agradar y dejó alguna verónica que el
público agaradeció. Con la muleta, un par
de naturales largos corriendo la mano y poco más.
Su primero tenía poco recorrido y menos fuerza. Al
segundo, de Guadalest, le faltaba tanta casta que el toreo
parecía imposible con él.
Esta Corrida de la Prensa
la ha salvado César Rincón, espoleado por
el amor que la afición de Madrid le profesa. Sin
él la tarde se habría quedado sin un mal titular,
relegada a un faldóncillo de las últimas páginas.
César Rincón, con su torería añeja,
ha levantado lo que no habría pasado de ser una tarde
más.
Juan Pelegrín
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| Picadores |
Poco se picó
y no hubo ocasión casi de hacerlo mal. |
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| Banderilleros |
Soberbio
Gustavo Adolfo García "El Jeringa",
que saludó montera en mano. Muy bien Miguel Cubero
y Cárlos ÁVila, que destacó también
por sus buenos capotazos. |
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