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Cuatro
toros de La Ventana del Puerto y dos de
El Puerto de San Lorenzo |
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| 1º |
Nº
81, Lironplero, negro meano, 566, 12/00
Noble,
aunque bastante flojo. |
| 2º |
Nº
120, Coreanito, negro bragado, 487, 11/00
Manso
y descastado. |
| 3º |
Nº
17, Cuplé, negro salpicado, 514, 2/01
Manso. |
| 4º |
Nº
83, Bilador, negro bragado, 580, 10/00
Descastado. |
| 5º |
Nº
88, Burgalés, negro, 552, 8/00
Flojo.
Se desenvolvió con cierta nobleza en el
principio de la faena. |
| 6º |
Nº
159. Yegüero, negro, 550, 4/01
Descastado. |
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Estocada
y tres descabellos
Silencio.
Aviso.
Pinchazo,
media baja, pinchazo y estocada
Silencio |
| Picadores |
Victoriano
García "El Legionario"
y Luis Miguel González
"Beni Hijo" |
| Banderilleros |
"El
Boni", Fernando García
y Manolo Fuentes. |
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Dos
pinchazos y media
Silencio
Pinchazo
hondo y cuatro descabellos
Silencio.
Aviso. |
| Picadores |
Antonio
Saavedra y Manuel Quinta |
| Banderilleros |
Mariano
de la Viña, Antonio
Tejero y José María
Tejero. |
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Pinchazo
y estocada trasera
Palmas
Estocada
Silencio |
| Picadores |
Salvador
Núñez y Diego
Ortiz. |
| Banderilleros |
José
Antonio Carretero, Alejandro
Escobar y Emilio Fernández
Hijo |
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El duelo terminó en aburridas
tablas
Zotoluco con el
primero |
Una de las corridas
de mayor expectación de la feria defrauda por el
pobre juego de los toros de La Ventana del Puerto y El Puerto
de San Lorenzo. Ninguno de los tres matadores pudo levantar
la tarde.
La corrida tenía el
aspecto de un duelo entre Ponce y “El
Juli”, los dos mandamases del escalafón
en los últimos años, que en Madrid no se habían
visto las caras desde la confirmación de alternativa
del más joven, en el ya lejano y redondo año
2000. La pugna por el trono del toreo se quedó en
unas tablas que ni siquiera tuvieron la emoción del
resultado. A decir verdad, en ningún momento hubo
partido y ni los astros ni el tercero, Zotoluco,
chutaron una sola vez entre los tres palos. El balón
con el que jugaban, además, estaba pinchado.
Enrique Ponce |
Vamos con el balón,
es decir, los toros. Las reses de los dos hierros del señor
Fraile se comportaron con poca bravura;
ninguna, en realidad. Sólo el primero y un rato el
cuarto embistieron en el último tercio y, por norma,
ya en los capotes iban con las manos por delante, frenando
y buscando las posibles salidas de un ruedo en el que no
parecían muy cómodos. Bien por su añoranza
de las dehesas en las que pastan, bien porque esa era su
condición innata, los ejemplares que con todo mimo
habría escogido el ganadero no sirvieron para el
toreo; ni siquiera para el moderno.
Zotoluco puso su ración
de voluntad en dos lidias que nunca trascendieron por la
falta de enemigo capaz ya explicada y por la ausencia de
argumento. El azteca no consiguió que pasara nada
y la máxima figura del toreo del otro lado del charco
se fue de la plaza sin hacer mucho ruido ni lograr el triunfo
soñado.
"El Juli"
en el único quite de la tarde |
Enrique Ponce trató
de abstraerse de la amargura de los tendidos y centrarse
en su toreo. Su habitual facilidad, su cabeza clarividente,
no pudo sobreponerse y esa cualidad que tanto alaban sus
seguidores de “inventarse toros” que no existen
no se dejó ver hoy por la plaza. Sólo los
pasajes iniciales de su faena al quinto ilusionaron algo,
pero enseguida llegaron los enganchones, la rectificación
de los terrenos y, finalmente, la nada de un toro que no
quería emplearse y un torero al que el sorbito de
Madrid de cada año se le atraganta.
“El Juli” ya
ha dejado atrás la adolescencia y con ella se le
ha ido la ilusión, o al menos la capacidad de transmitirla.
Cierto es que fue suyo el único quite de la tarde,
pero no lo es menos que su actuación no pasó
de ser una más, ni siquiera por encima de los toros
descafeinados que le tocaron. Con aspecto cansado, con cara
de aburrimiento, “El Juli” mató la corrida
sin despeinarse y sin una chispa de brillo en los ojos que
indicara, aunque fuera levemente, que este agotamiento es
pasajero.
Se cumplió el lastimoso
refrán de las tardes de expectación, con el
agravante de que en otros tiempos estas figuras habrían
tirado de su casta para elevarse sobre la pobre corrida.
Ni Ponce ni “El Juli” lo lograron y eso es preocupante.
Juan Pelegrín
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| Picadores |
Nada reseñable
en el trabajo de los toreros a caballo. |
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| Banderilleros |
José
Antonio Carretero puso dos buenos pares al sexto. También
Mariano de la Viña, "El Boni" y Antonio
tejero lo hicieron bien. Fueron lo mejor de una tarde
aciaga. |
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