De
la mano de César Palacios
San Isidro, ¿dónde estás? Nos tienes
abandonados. No me extraña, pues hoy casi nadie te
honra. No hace muchos años la plaza se llenaba de
chulapos y chulapas, al menos de majas, para celebrar tu
festividad. Hoy todos venimos de diario, con nuestros vaqueros,
los más, y trajes y corbatas, los menos. Se pierden
las tradiciones. Cuando sea tarde, nos daremos cuenta de
que algunas no eran tan malas. En el ruedo también
se nos van desvaneciendo.
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