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Cinco
toros de Fermín Bohórquez
y uno más devuelto. Un sobrero
de Corbacho Grande. |
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| 1º |
Nº
29, Náufrago, negro, 609, 9/00
Descastado,
suavón y con poco recorrido. |
| 2º |
Nº
11, Lentiscal, negro, 591, 12/00
Mansito
y pastueño. |
| 3º |
Nº
94, Ocioso, negro, 535, 3/00
Peleó
con bravura en el caballo y acudió con
mucha fijeza a los quiotes. Un buen toro que terminó
demasiado apagado. |
| 4º |
Nº
75, Iluso, negro bragado, 546, 1/00
Quedó
inmóvil en el último tercio. |
| 5º |
Nº
48, Hilvanado, negro, 560, 1/00
Igual
que el cuarto. |
| 6º |
Sobrero
de Corbacho Grande
Nº 4, Churrigui, negro mulato, 535, 11/00
Encastado,
hizo una buena pelea en el primer tercio. Se orientó
y se puso muy peligroso en la faena de muleta. |
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Dos
pinchazos y estocada
Silencio
Pinchazo,
estocada y descabello
Silencio |
| Picadores |
Anderson
Murillo y Aurelio García |
| Banderilleros |
Alberto
Martínez, Juan Rivera,
Domingo Navarro |
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Estocada
caída y tres descabellos
Palmas.
Aviso.
Estocada
caída
Silencio |
| Picadores |
Eugenio
García, Manuel Mazo |
| Banderilleros |
"El
Chano", Javier Palomeque,
David Domínguez |
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Pinchazo
y estocada
Silencio
Estocada
Silencio |
| Picadores |
Germán
González
y Juan A. García |
| Banderilleros |
Luis
Miguel Campano, Roberto Bermejo
y Pablo Ciprés |
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Floja tarde con el ganado de Bohórquez
Esplá jugando
con el primer toro |
Tarde muy deslucida
por el pobre juego dado por el ganado de Fermín Bohórquez.
Fernando Cepeda dio los únicos lances aplaudidos,
Uceda no encontró el sitio con el mejor lote y Esplá
apenas se empleó. “El Chano” saludó
tras banderillear al quinto toro. Se devolvió al
sexto.
Hay corridas complicadas
de contar. Unas lo son porque los infinitos matices que
aporta el toro bravo inducen a la duda. Algunas porque las
profundas emociones vividas poco antes de sentarse a escribir
no le dejan a uno pensar con claridad. Quedan las últimas,
las que son como ésta, en las que ni siquiera se
sabe por donde empezar, porque, en realidad, apenas hay
algo que contar. Es parte del juego; lleva siendo así
desde los inicios de la tauromaquía y hoy ha ocurrido
una vez más.
Fernando Cepeda |
Los toros de Bohórquez,
flojos, sosos y ausentes del último tercio, no han
dado apenas oportunidad para que los tres matadores que
componían un bonito cartel lucieran sus cualidades.
Luis Francisco Esplá cargó con el peor lote.
Su primero se quedaba en mitad de los viajes, y eso, aunque
no tenía el animal malas intenciones, llegó
hasta a hacerlo peligroso en alguna ocasión. El maestro
anduvo con él sobrado, fácil y breve. Lo aliñó
y mató sonriendo y sin despeinarse. El segundo se
quedó completamente inmóvil al final de un
segundo tercio en el que persiguió a Esplá
con cierta mala leche después de cada par. La brevedad
fue máxima en este caso y en menos de dos minutos
el toro doblaba mansamente junto a la puerta de los chiqueros.
Cosas de su condición.
Antes de seguir con el cartel
por orden de antigüedad, hay que detenerse un poco
en el vestido de torear del maestro Esplá. De seda
roja, llevaba incrustaciones, pasamanería, borlas
y adornos del mismo color. Las originales hechuras de las
hombreras o el corte único del chaleco completaban
un terno que en esta larga tarde habrá dado mucho
que hablar. Así vestido, Esplá sólo
lució con los palos en su primero y con alguno de
los detalles que hacen de él un torero particular.
Uceda Leal |
Fernando Cepeda se encontró
con un toro a modo, que embestía a medio gas; como
se dice ahora, sin molestar. Quiso estirarse y le pegó
tres o cuatro derechazos muy jaleados y también un
natural. Poco más, porque el toro, pastueño
y entregado, no tenía arrestos para continuar. Con
el quinto siguió el camino marcado por Esplá
y no pasó apenas tiempo en su cara antes de ir a
buscar la espada de verdad.
El tercero galopó
con gran fijeza siguiendo los capotes, empujó con
los riñones y desplazó al caballo y, milagro,
al llegar al último tercio conservaba algo de movilidad.
Parecía el toro propicio para que Uceda Leal rompiera,
pero algo debió de pasar para que un torero tan completo
no se entendiera con un toro que tenía todo el aspecto
de ser un dulce. Los pitones engancharon demasiado la muleta,
Uceda rectifico terrenos en cada lance y sólo al
final, cuando el morlaco se agotó, llegaron algunos
naturales. La intensidad de la embestida había decaído
tanto para entonces que los pases de Uceda Leal resultaron
un ejercicio estilístico de trámite. El sexto,
un sobrero hondo de la ganadería de Corbacho Grande,
fue desarrollando peligro después de una interesante
pelea con el caballo y unas primeras arrancadas vibrantes.
Buscó con denuedo la taleguilla del torero y éste,
sin miramientos, lo mató de una buena estocada.
"El Chano" |
Nos queda para el final la
mayor ovación que se oyó. Se la llevó,
como ya ocurriera hace algunas semanas, un banderillero
de lujo que en cuanto coge los palos se crece, se encampana
como un toro consciente de su poder y se queda con la atención
de toda la plaza. “El Chano” se cuadra con el
toro, lo reta con la mirada, se le acerca y cuando el toro
arranca para sacudirse al intruso, lo cuartea, saca los
palos de abajo y asomándose con verdad al balcón
se los clava en todo lo alto. El bovino no sabe por donde
se los han puesto y “El Chano”, gallardo y chulesco,
sale andando hasta la barrera, buscando ansioso el permiso
de su jefe para saludar. Recibe la recompensa de la ovación,
se desmontera, saluda y vuelve a su lugar, orgulloso por
haber puesto otros dos pares sensacionales más. Sólo
Dios o algún estadístico muy dedicado sabrán
cuantos van ya.
Juan Pelegrín
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| Picadores |
Nada especialmente
importante, pues a la corrida tampoco hubo que picarla
demasiado. |
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| Banderilleros |
Buena actuación
general de las cuadrillas entre las que destacaron,
aparte de "El Chano", Roberto Bermejo y Luis
Miguel Campano. Todos cumplieron bien con su trabajo
y la lidia lo agradeció. |
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