
Un
poco de "tó"
Para
el mayoral del hierro de Mª Luisa
Domínguez la novillada "ha tenido de tó",
aunque se decantaba claramente por el último ejemplar,
"excelente", según su criterio
ganadero. Ismael López, a quien
tocó la lidia de dicho novillo, abandonaba la plaza
con cierto sabor agridulce.
Satisfecho, por un lado
de la última faena, y decepcionado, por otro, al
no rematarla con la espada. "Con el sexto creo
que he estado bien pero lo he pinchado. Le he dado tandas
muy buenas en las que he estado muy a gusto pero la pena
ha sido la espada. Creo que la novillada ha salido justa
de casta, con poquito fondo. Al primero de mi lote le he
dado muletazos de uno en uno pero con éste -por el
último de la tarde- he decidido apostar, torearlo
bien. Y lo he hecho, la pena ha sido la espada",
concluía el madrileño.
A Iván Fandiño
le correspondió el lote con menos fuerza. Dos utreros
que el público protestó de salida y ante los
que le costó hacer una valoración objetiva
al novillero: "Al cuarto he intentado cuidarlo
en el caballo pero no me ha servido de nada. No hubo suerte
-asegura- ha sido una mala novillada que no nos ha dado
opción ni a jugarnos la vida. Muy sosa y con muy
poca fuerza. La gente no la ha valorado en ningún
momento. Yo he venido a darlo todo, creo que se me han visto
las ganas y la intención pero me tienen que ayudar
un poquito. No creo en la suerte, sino en mí mismo,
pero si no me ayudan las circunstancias..."
Por su parte, Caro
Gil, se mostraba tan decepcionado o más
que sus compañeros de terna y reconocía que
su labor con el segundo novillo de la tarde (ovacionado
en el arrastre) no estuvo a la altura.
B.F. Pellicer
|