
Fernando Vázquez, representante
de la ganadería: "La corrida ha sido más
que aceptable"
Nº 60, Estraperlista,
colorado, 540, 11/00 |
¿Cómo
ha visto usted la corrida?
Ha sido una corrida muy interesante. Ha hecho una gran pelea
en los caballos y en los capotes; la presentación
correcta, más que correcta. Ha hecho una pelea fuerte
en el caballo y viendo la presencia de los toros se les
ha castigado injustamente. Se han empleado muchísimo.
El toro tercero que se ha parado y luego hemos visto que
tenía la panza y el prepucio inflamados y, por lo
visto, era una cornada interna de la que no sabíamos
nada.
La corrida, para
ser como usted dice, ha lucido poco.
Los toreros han hecho lo que han podido. La lástima
es que a Manolo Martínez, que tan bien había
iniciado esa faena al sexto, lo hayan cogido. Lo siento
mucho y ya me he interesado por su estado y mañana
espero poder hablar con él. Me ha llamado Andrés
Revuelta para darnos la enhorabuena, me ha dicho que ha
estado muy bien. Él también, un poco intermitente,
pero bien. “El Niño de la Taurina” ha
tenido dificultades con los toros. Quizás lleva mucho
tiempo sin torear, es un torero que ha sido bueno y está
empezando otra vez a rodar ahora y quizás le haya
caído un poquito grande la corrida. En regla general
el encierro ha sido más que aceptable.
¿A qué
achaca lo apagados que se han quedado en el último
tercio?
Los han pegado muchísimo. Los han visto aquella presencia
y como se comían el capote y como daban con los pitones
en la barrera y cuando estaba el picador a mano había
que darle. Creo también que ha sido injusto el echar
el toro para atrás. Quizás ha sido por contentar
un poco al siete. El 90% de los toros doblan la mano al
salir del caballo y ese ha sido el único que la ha
doblad. Un toro que se arrancó de largo con tanta
alegría no se puede devolver así; se precipitó
y podía haber sido un toro aprovechable. Ha tenido
mala suerte “El Niño de la Taurina” que
le han echado un sobrero que no ha servido.
Tiene que ser un
mal trago para un ganadero que un toro suyo hiera a un torero
Es muy desagradable. El torero se ha confiado excesivamente
y un toro es un toro hasta que se muere, eso no debe olvidarlo.
Por muy buena clase que tenga el toro, por mucho que se
desplace y por mucho que humille, va aprendiendo constantemente.
Yo lo siento porque iba encarrilando bien la faena, cogiendo
al toro que se arrancó de largo con ese galope y
lo enganchó muy bien en la primera serie. Después
ya estaba entregado y ha tenido mala suerte. Eso es lo que
pasa en los toros: ellos van a coger y yo lo siento por
los chavales, y los chavales van a triunfar.
Andrés Revuelta: "Todo
me lo juego en Madrid sin torear"
No
salía muy satisfecho Andrés Revuelta del ruedo
de Las Ventas: "La tarde ha sido un poco negativa
por como se ha ido desarrollando la corrida. Ha ido muy
cuesta arriba en todo los sentidos. El público no
veía nada y ha ido en contra siempre. Pero ha sido
por eso, porque la corrida no ha ayudado". Parece
que tiene claro que la culpa, en esta ocasión, ha
sido de un encierro "muy desagradable, que no tenía
una embestida clara nunca", del que sólo
se salva "el último toro, que ha sido un
poco mejor, tenía otra forma de embestir, más
descolgado, ha sido el que más me ha gustado".
A pesar de sus lamentos,
Revuelta logró algunos buenos pasajes con su segundo
toro: "Mi faena ha tenido muchos altos y bajos,
a veces le cogía bien la distancia, otras no lo entendía
bien". Asume con nobleza sus propias faltas y
las achaca "al poco rodaje con el que venimos a
Madrid". Esto es algo que demuestran sus estadísticas:
"Yo he toreado siete corridas de toros y son tres
tardes en Madrid, todo me lo juego aquí sin torear".
Quiere ver el lado positivo
de la tarde y apunta que “lo importante es que
la gente vea algo bueno de mí y que esto sirva para
poder tener esa base y prepararse y entrenar y tener la
ilusión y la próxima vez, en vez de cuatro
naturales, poder darle cinco, ocho, diez o veinte”.
Reconoce, sin embargo, que ”esto es muy difícil
y hace falta mucho ánimo”.
Manuel Calvillo, apoderado de Manolo
Martínez
Manolo
Martínez, herido con pronóstico reservado,
ha sido trasladado a la Clínica de la Paloma, donde
lo acompaña su apoderado, Manolo Calvillo. En sus
palabras, el torero “está en la habitación,
sedado y dolorido por la cornada que se ha llevado”.
Manuel Calvillo describe las lesiones que le ha producido
el sexto toro de Gabriel Rojas: “Ha sido en el
escroto, que se lo ha abierto, y luego tiene una trayectoria
de 15 centímetros hacia arriba, paralela la uretra,
pero que, gracias a Dios, pensamos que no le ha tocado nada.
Le ha pegado una paliza importante”.
El apoderado justifica la
cogida porque Manuel Martínez “lo vio claro
con las ganas que tenía y quería hacerle las
cosas por derecho; se fue a los medios a torear al natural
pasándoselo cerca: donde se ha quedado el toro, allí
se ha ido a citarlo sin que se lo tocasen ni nada”.
Continúa con cierta amargura debida al buen comienzo
y al éxito que se ha frustrado porque su torero “iba
dispuesto a torearlo desde el primer momento y la verdad
es que lo ligó muy bien al natural”. Con
resignación, asume que “cuando un torero
se planta, no se mueve y se lo pasa tan cerca como se lo
ha pasado, pues puede pasar esto”.
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