
La
corrida según sus protagonistas
Los novilleros opinan que la novillada
no les sirvió para el triunfo. El ganadero, sin haber
quedado satisfecho, piensa que algunos de sus utreros debieron
ser más aprovechados.
Pedro Torres, ganadero, analiza
su novillada
Número 26,
lidiado en sexto lugar |
Al
ganadero no le cabía ninguna duda y con una sonrisa
nacida de la resignación analizó la novillada:
"Lo vi claro, yo tampoco me doy coba. Los dos primeros,
que fueron muy similares, salieron con poquita fuerza y
nobles, pero les faltaba la fuerza. A partir de ahí
se acabó todo el tema con ellos. Los chavales tampoco
tienen la medida y les pegaron mucho en los primeros puyazos".
En el resto de la novillada
los problemas ya fueron otros, "el tercero
-continúa- ya tuvo más fuerza y en ese
novillo, que no es que transmitiera mucho, pero se le podía
haber sacado más partido, pienso. El cuarto fue un
novillo rajadito. No sabía si irse para las tablas,
para los corrales y el chaval no pudo con él porque
era muy mirón".
Pedro Torres cree que al
sexto, el que puso en más aprietos a su lidiador,
se le podían haber scado más partido: "El
sexto fue un novillo al que se le pudo haber hecho algo.
Tenía su casta, el chaval no se acopló y el
novillo se fue arriba, arriba, arriba. Se le hicieron algunas
cosas mal. Para mí Carlos Doyague fue quien tuvo
el lote mejor. Esa es mi película de la corrida".
César Manrique: "Una
tarde mala"
"Ha
sido una tarde muy mala para mí. El primer novillo
tenía mucha calidad pero sin fuerza, y un novillo
así en Madrid no vale. El otro reservado, midiendo
mucho y siempre quedándose ahí, con la cara
abajo y sin querer tomar la muleta. Ha sido una pena, pero
otra vez será. Madrid quiere que el toro tenga fuerza,
que responda, y con este toro tan blando... Calidad mucha,
pero nunca se ha tenido en pie".
Juan Andrés González:
"De bravo no ha tenido nada"
"El
primer novillo no tenia fuerza ninguna. Se quedaba parado
y quería coger. He hecho un esfuerzo con él.
Éste ultimo, el remiendo de Sánchez Arjona,
tenía unas hechuras con las que era imposible que
embistiera, muy basto por todos los lados. Era como para
pasar un mal rato. No ha querido embestir y sabía
donde estábamos. En Madrid gusta el toro bravo pero
de bravo creo que no ha tenido nada. Le he puesto dos veces
al caballo -y bien puesto, como hoy no se suelen poner-
y el toro ha tardado mucho en ir. Al final lo ha hecho porque
no le quedaba más remedio. Le he pegado un tercer
puyazo porque en el segundo casi no ha recibido castigo,
pero el toro de bravo no ha tenido nada porque siempre ha
querido coger y no ha ido nunca entregado por abajo ,como
de verdad iría un toro bravo, manseando y queriendo
coger. Creo que la gente ha visto que al caballo ha ido
tres veces y por eso se le ha aplaudido en el arrastre pero
pienso que no lo han sabido ver".
Carlos Doyague: "La novillada
no ha servido"
"Ha
sido una pena porque creo que la novillada no ha servido.
Su poquita fuerza le ha hecho protestar mucho en los engaños,
siempre derrotando y quedándose muy corta. Por ganas
no ha quedado y por voluntad tampoco. Esta plaza va a estar
en pie muchos años y yo tengo carrete para mucho
también. Mis dos novillos han sido muy similares,
ambos han tenido buen son con el capote pero con la muleta
han empezado enseguida a echar la cara arriba, a tropezar
los engaños. Era muy complicado templarlos y cuando
los templaba se quedaban debajo de las zapatillas, de ahí
que haya sido muy difícil pegarles muletazos y hacerles
una faena compacta, sino que ha tenido que ser de uno en
uno. Además han tenido el problema de que no han
transmitido el peligro que podían tener. El sexto
igual, con muy poca fuerza y tropezando los engaños.
La verdad es que no ha sido una tarde muy afortunada. Yo
venía con mucha ilusión pero, como digo, esta
plaza va a estar aquí muchos años. Otra vez
será. El que venga a Madrid ya sabe como es el público
y tendrá que tirar con eso y mucho más, así
que ¡para adelante!".
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