|
|
| 1º |
Nº
2, Fantasmón, negro bragado, 465, 2/02
Muy
flojito. Dulce. |
| 2º |
Nº
30, Comandante, negro, 441, 10/01
También
con poca fuerza. |
| 3º |
Nº
12, Macetero, negro listón, 10/01
Tomó
un segundo puyazo con cierta alegría y
empezó el último tercio con codicia.
Se diluyó. |
| 4º |
Nº
16, Emancipado, negro bragado, 524, 9/01
Hizo
sonar el estribo en el primer encuentro y tomó
el segundo con maneras de bravucón. Se
quedó brusco y llevando la cara alta. |
| 5º |
De Sánchez
Arjona
Nº 61, Decorado, negro bragado meano, 520/2/02
Encastado.
El único que tomó tres varas, aunque
en la última quiso quitarse el palo y buscó
la salida. Desarrolló genio, posiblemente
por la falta de mando. Palmas. |
| 6º |
Nº
26, Vencejo, negro bragado, 463, 10/01
Fijo
en el primer puyazo, se rajó algo en el
segundo. Se fue creciendo gracias a su casta a
medida que no encontraba quien lo dominara. |
|
|
|
Dos
pinchazos y estocada
Palmas
Estocada
Silencio |
| Picadores |
Pedro
Iturralde y Jesús del
Bosque |
| Banderilleros |
Miguel
Ventosa "Venturita",
Domingo Siro "Mingo"
y Ramiro Herrero. |
|
|
|
|
|
Estocada
Palmas
Estocada
desprendida
Silencio |
| Picadores |
Juan
Luis Rivas y Benjamín
Iglesias |
| Banderilleros |
Tomás
Pallín, Pablo Saugar
"Pirri" y Guillermo
Barbero |
|
|
|
|
|
Pinchazo,
y media desprendida
Silencio
tras aviso
Pinchazo,
estocada y descabello
Silencio |
| Picadores |
José
Mario Herrero y Manuel J.
Bernal |
| Banderilleros |
Manolo
Linejo, "El Chano"
y Juan Cantora |
|
|
|
|
|
"El Chano" es un gran
torero
"El Chano"
preparando un par |
La ganadería
de los Hermanos Torres Gallego tomó antigüedad
con un encierro desigual que no terminó de contentar.
“El Chano”, banderillero de Doyague, se llevó
la mayor ovación de la corrida. César Manrique
y Juan Andrés González oyeron algunas palmas.
Es un torero “de plata”,
aunque suele llevar sus vestidos de torear bordados en azabache.
Su figura en el paseíllo anuncia a los aficionados
dos pares de banderillas sensacionales. Nunca defrauda.
“El Chano” coge los palos, se dirige farruco
al centro del ruedo, cita con descaro, sabiéndose
superior al toro; arranca en su busca con gallardía.
Levanta los brazos, las banderillas por encima de la montera
y clava. Clava arriba metido entre los pitones y sale del
embroque andando, mirando con un ojo al toro, que no sabe
por donde le han llegado y con el otro a la afición,
que ya bate las palmas y se da con el codo: “Ya te
decía yo que ‘El Chano’ no falla”.
Termina el par andando con soberbia, buscando el permiso
que el matador siempre concede para que salude, montera
en mano, henchido del legitimo orgullo de haber recreado
un acto de suma torería. “El Chano”,
no importa si se mide con toros o novillos, no hay corrida
que no se lleve una de las ovaciones de la tarde. Sin duda,
es un gran torero. Se desmonteró después de
banderillear al tercero.
César Manrique |
Y no hubo muchas más
oportunidades de aplaudir en un festejo que se llevó
a cabo con ganado un tanto desigual. Empezó con dos
ejemplares demasiado flojos para emocionar. El tercero salió
a comerse el mundo, el ruedo y a los toreros, pero se desinfló.
El cuarto salió brusco, dando tornillazos y con la
cabeza siempre alta. El quinto, de Sánchez Arjona,
sacó una casta que puso en demasiados aprietos al
novillero al que le cayó en el sorteo. El sexto,
finalmente, se creció a medida que transcurrió
una lidia insegura que en nada benefició a su condición.
César Manrique hizo
una faena larga y compuestita al primero, que embestía
con son cansino y dimisionario. Hubo poca emoción.
Al cuarto lo recibió con un par de verónicas
con buen aire, pero sin ganarle terreno. Salió bravucón
del caballo y la muleta de Manrique no le quitó la
insolencia. El novillo se fue poniendo complicado, y pesar
de su voluntad, el novillero nunca acertó a templar
los arreones. Lo mató de una estocada fulminante.
Juan Andrés
González |
Juan Andrés González
corrió la misma suerte que su compañero más
veterano con el primero de su lote. La poquita fuerza que
le quedaba apenas le dejó esbozar algún que
otro natural. Otro cantar fue la lidia del remiendo de Sánchez
Arjona, con el que veroniqueó con rabia después
de ser desarmado. En el último tercio no consiguió
hacerse con el mando de la situación y el utrero,
crecido y dueño del ruedo, por poco no se lo merienda.
Pareció un toro de quince muletazos firmes, pero
Juan Andrés González se topó con los
problemas, a veces irresolubles, de la casta. El novillo,
moribundo, aún tuvo arrestos para pegarle un revolcón
a Guillermo Barbero mientras intentaba apuntillarlo.
Carlos Doyague no dejó
pasar un quite y ejecutó algunas verónicas
con notable ilusión ante el tercero. El ímpetu
del torete amenazó con arrollar al novillero en el
inicio de la faena de muleta y no fue hasta minutos después,
con el toro aplomándose, cuando a Doyague le llegó
el aplomo. En el sexto el recorrido fue inverso. La muleta
siempre a media altura permitió que el de los Hermanos
Torres Gallego aprendiera lo que no debía y terminó
haciendo pasar un mal rato al joven novillero sin que se
vislumbrara una posible recompensa al final de la faena.
Carlos Doyague |
La ovación de la tarde
se la llevó “El Chano”, pero otro compañero
suyo, colocado en la misma cuadrilla, puso un par bueno
y otro superior al sexto. Manolo Linejo, vestido como “El
Chano”, de gris plomo y azabache, se lució
y completó su labor con un quite oportunisimo a “El
Chano”, que llegaba apurado a las tablas. Manolo Linejo
es otro gran torero que realiza su trabajo con efectividad,
brillantez y discreción.
Juan Pelegrín
 |
| Picadores |
Benjamín
Iglesias fue derribado por el quinto y cayó justo
encima de los pitones. No ocurrió nada a pesar
del susto. |
|
 |
|
| Banderilleros |
Buena tarde
para los banderilleros, que cumplieron, algunos con
brillantez, como ya se ha dicho de "El Chano"
y de Manolo Linejo. Miguel Ventosa "Venturita",
con un estilo poco ortodoxo puso dos buenos pares al
primero. |
|
 |
|