De
la mano de César Palacios
Muchos
detalles en la tarde de hoy. El primero, triste y en blanco
y negro: el minuto de silencio por la muerte de Antonio
Gavira, que no pudo ver lidiar en Madrid los toros que él
mismo reseñó.
Los siguientes fueron motivos de alegría que el
público reaccionó premiando como se merecían.
‘El Chano’, un pedazo de banderillero, completó
un fantástico tercio con el cuarto. Todo lo hizo
bien, desde dejarse ver, hasta salir con majeza de la suerte.
Un portento.
Pocos minutos después su jefe de cuadrillas, Fernando
Cepeda nos deleitó con una docena de derechazos para
soñar. El toreo se nos representó en unos
minutos sensacionales. Cepeda paseó contento una
oreja del toro.
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